martes, 6 de noviembre de 2012

¿Cómo puedo llegar a tener dominio propio?

Autora: Sonia Luna. 

"Recuerda que tu mente es el campo de batalla así que mantente firme no permitas que tus pensamientos se desvíen".

Dice en Proverbios 25:28 que “Como ciudad sin defensa y sin murallas es quien no sabe dominarse.”

Es impresionante la importancia que este tema tiene en la vida de las personas y que no siempre se le pone la atención que merece.  Pero también estoy segura que hay muchos hijos de Dios con esta inquietud y que día a día están librando su propia batalla venciendo tentaciones con la ayuda del Espíritu Santo.

La Palabra de Dios compara a una persona sin dominio propio a una ciudad que está a merced del enemigo y de fortalezas externas que llegan a tener el control de su vida.

Definición de Dominio propio: "virtud de uno que controla sus deseos y pasiones, especialmente sus apetitos sensuales".

Del griego sofronismós; disciplina, control de uno mismo:-dominio propio

Es un don de Dios según  vemos en 2 Timoteo 1:7 “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.     No obstante los dones y el poder que Dios concede a sus hijos no se fortalecen por sí solos sino como dice Pablo deben ser avivados por la gracia de Dios mediante la fe, oración, obediencia y diligencia.

“Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud;a la virtud, conocimiento; al conocimiento,  dominio propio;  al dominio propio,  paciencia;  a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal;  y al afecto fraternal, amor.

Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.” (2 Pedro 1:5-7)

De allí que la clave para tener control espiritual sobre tus emociones negativas, tus pensamientos y tus actos es la renovación de la mente y que tus pensamientos estén de acuerdo con los de Dios.

En tu mente es donde se levantan argumentos negativos críticos e indisciplinados que te llevan a acciones negativas en contra de la voluntad divina.

Normalmente nuestras acciones son dirigidas por nuestra forma de pensar, así que el primer paso para actuar correctamente es tener pensamientos correctos. En otras palabras, amurallar tu ciudad (tu mente) con muros fuertes (pensamiento de Cristo) que no puedan ser derribados por los argumentos del diablo y los deseos de la carne.

Recuerda lo que dice  2 Corintios 10:4-5: “Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas.

Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo.”

¿Cómo puedes renovar tu mente? ¿Cómo puede el fruto del espíritu prevalecer sobre las obras de la carne?

Conociendo tu identidad en Cristo, tu posición y tu relación con El. Tu puedes tener control sobre tus pensamientos y por lo tanto sobre tus acciones, por medio del conocimiento y la certeza de que todo ha sido hecho nuevo en ti a través de El.  Que Cristo es tu fortaleza y el Espíritu Santo tu guía. Que juntamente con El todo es posible. Si tu lo decides, si rechazas todo pensamiento que se levante en contra de la voluntad de Dios, si tu mirada está puesta en lo celestial y no en lo terrenal.

Efesios 4:22-24 “Que en cuanto a vuestra anterior manera de vivir, os despojéis del viejo hombre, que se corrompe Según los deseos engañosos, ser renovados en la actitud de vuestra mente; y poneros el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.”

En conclusión, busca primeramente el reino de Dios, permitiendo que su Palabra impregne tus pensamientos, reconoce tu posición en El, adórale y glorifícalo, reconócelo en todos tus caminos y el te guiará en tu diario vivir.

Un paso cada vez: Tu comportamiento va a ir siendo transformado y vas a poder ver el fruto del Espíritu Santo a medida que tu pensamiento va siendo renovado. Vive cada día, gana las batallas del día no trates de ganar hoy  la batalla de mañana y así podrás ganar la guerra.

Recuerda que tu mente es el campo de batalla así que mantente firme no permitiendo que tus pensamientos se desvíen y ten siempre presente quien eres en Cristo Jesús.

“Practicad el dominio propio y manteneos alerta. Vuestro enemigo el diablo ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidlo, manteniéndoos firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos.”    (1 Pedro 5:8-9)

viernes, 5 de octubre de 2012

¿Con que cristal miras?



Es muy interesante, cómo, la misma realidad, es vista en forma diferente por diferentes personas. Pareceria que el cristal que usan para ver las cosas, es diferente.


Unos obreros estaban picando piedras frente a un enorme edifico en construcción. Se acercó un visitante a uno de ellos y le hizo esta pregunta: - ¿Qué está haciendo Ud. aquí? El obrero lo miró con rostro duro y le respondió: ¿Acaso Ud. está ciego para no ver lo que hacemos? Aquí, picando piedras como esclavos por un sueldo miserable y sin el menor reconocimiento. Vea Ud. ese mismo cartel. Allá ponen los nombres de ingenieros, arquitectos, pero no ponen los nuestros que somos los que trabajamos más duro que cualquiera, dejando nuestro sudor y fuerzas en la obra.
El visitante se acercó entonces a otro obrero por ahí cerca y le hizo la misma pregunta. Su respuesta fue muy parecida. Contestó: - Aquí, como Ud. bien puede ver. Picando piedras para levantar este enorme edificio. El trabajo es duro y mal pagado, pero los tiempos son difíciles; no hay mucho trabajo y algo hay que hacer para llevar el pan y la comida a la familia.
Se acercó entonces a un tercer obrero y una más la preguntó lo que estaba haciendo. Su respuesta fue muy distinta a los demás. El hombre contestó con mucho entusiasmo:
• Estamos levantando un Hospital, el más hermoso del
Mundo. Las generaciones futuras lo admirarán impresionados y se escuchará el entrar y el salir de las ambulancias, anunciando el auxilio de Dios a los hombres. Yo no lo veré terminado, me temo, pero quiero ser parte de este extraordinario proyecto.
El mismo trabajo, el mismo sueldo, la misma falta de reconocimiento, una misma realidad. Tres maneras distintas de vivirla. Uno la vivía como una experiencia de esclavitud; el otro con una actitud de resignación, y el tercero la sentía como una pasión, una aventura y un desafío que le hacía sentir verdadero entusiasmo.
Dice el apóstol Pablo en Colosenses 3:23: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no a los hombres”.

En realidad, el motivo primordial de nuestra existencia determina
Cómo hemos de juzgar cada experiencia de esta vida. Cómo hemos de afrontar las adversidades, las luchas y los desafíos que tengamos por delante.
Si recordamos que somos hijos de Dios, de paso por este mundo para servirle y amarle, nunca nos sentiremos como esclavos de la realidad, ni tampoco resignados antes una suerte que no podemos cambiar. Sino más bien como instrumentos de la Providencia ó como parte de un plan maravilloso que el divino Arquitecto está llevando a cabo.
Por mi parte me siento feliz, aun en medio de las adversidades y dificultades, de ocupar un humilde lugarcito en el gran Plan Maestro del Creador. Y quiero decirle en este momento, ¡Señor! Usame según tu voluntad, en la manera como tu quieras, para llevar a cabo lo que deseas.
Querido Lector…hazlo tú también, y verás que ASI REALMENTE DARA GUSTO VIVIR!!!

viernes, 28 de septiembre de 2012

Palabras acertadas

"Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene". Proverbios 25:11

Una muchacha estaba terminando su primer dia de trabajo como servidora en un restaurante de la gran ciudad. El dia habia sido caluroso y agotador. con sus pies doloridos y su cuerpo cansado, la muchacha ya casi no tenia fuerzas para seguir llevando las pesadas bandejas. Y mientras atendía a una familia con varios niños que cambiaban a cada momento de parecer acerca de que postre iban a pedir, la muchacha estaba a punto de estallar.

Pero en ese momento el padre de la familia le dijo bondadosamente: "Señorita, le agradecemos su paciencia y la buena atencion que nos esta brindando". Y esas pocas palabras dichas con una sonrisa, tuvieron la virtud de cambiar el animo de la servidora. Ella misma dijo mas tarde: "La palabra de aprecio y la sonrisa de ese señor hicieron desaparecer mi cansancio".

He aquí el poder mágico de una buena palabra dicha en el momento oportuno a un corazón necesitado. ¿Solemos estar consientes de este gran valor que tiene la palabra sana y afectuosa? Por lo general somos tan irreflexivos que dejamos que la lengua se mueva sin criterio alguno, y a veces sin que obtenga una sola idea sensata y edificante. Por eso se aconseja con razón: “Antes de poner la lengua en movimiento, ponga el cerebro en funcionamiento”. Es realmente imposible que nuestras palabras comuniquen bondad a otros, si no están gobernadas por una mente saturada de bondad. Porque ¿Qué son las palabras si no la expresión de nuestros pensamientos?

Casi cada día nos encontramos con alguna persona preocupada, abatida, cansada, enferma o necesitada de simpatía. Y a esa persona, conocida o extraña, cuanto bien podríamos hacerle con decirle apenas unas pocas palabras de aliento y comprensión. No un discurso, ni mucho menos un reproche, si no una simple expresión de sensibilidad humana que ofrezca un rayo de afecto y amistad.

Quizás esa persona necesitada sea nuestra propia madre, nuestro padre, nuestra esposa, alguno de nuestros hijos, o tal vez un vecino o uno de nuestros compañeros de trabajo. Pero sea quien fuere, ¿Vamos a quedar callados, cuando dos palabras de animo y de cariño podían hacer tanto bien? Sintamos en este dia la alegria de pronunciar palabras que sean Medicina para el alma de nuestro projimo.

Apesar de todo... Que bonita es la vida...

viernes, 31 de agosto de 2012

Bendiciones de Dios en un Día especial.



Esto dice el Señor: “Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía. El Señor te dará reposo permanente; en el desierto saciará tu hambre y dará vigor a tu cuerpo; serás como un huerto bien regado, como un manantial cuyas aguas no se agotan.
Construirás sobre tus viejas ruinas y edificarás sobre cimientos muy antiguos; te llamarán reparador de brechas y restaurador de hogares derruidos. 
Si detienes tus pasos para no violar el sábado y no tratas tus negocios en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te haré gustar la herencia de tu padre Jacob”. (Isaías 58:9-14)
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


miércoles, 29 de agosto de 2012

SEAMOS PUROS COMO CRISTO



Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3: 3.)

Cristo elevará y refinará la mente del hombre, purificándola de toda escoria a fin de que pueda apreciar el amor incomparable. Por medio del arrepentimiento, la fe y las buenas obras, él puede perfeccionar un carácter justo, y reclamar, por los méritos de Cristo, los privilegios de los hijos de Dios. Los principios de la verdad divina recibidos y atesorados en el corazón, nos elevarán a alturas de excelencia moral que no nos hubiera sido posible pensar que alcanzaríamos... "Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo así como él es puro".

La santidad de corazón y la pureza de vida eran los grandes temas de las enseñanzas de Cristo. En su Sermón del Monte, después de especificar lo que se debe hacer a fin de ser benditos, y lo que no se debe hacer, dice: "Sed, pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que esta en los cielos es perfecto". La perfección, la santidad, nada menos que eso, les otorgará el éxito en la aplicación de los principios que les ha dado. Sin la santidad, el corazón humano es egoísta, pecaminoso y vicioso. La santidad hará que su poseedor sea fructífero y que abunda en buenas obras. Nunca se cansará del bien hacer, ni tratará de escalar posiciones en este mundo, sino que esperará ser elevado por la Majestad del cielo cuando exalte a sus santificados en su trono... La santidad de corazón producirá actos rectos.

Así como Dios es puro en su esfera, el hombre ha de ser puro en la suya. Y será puro si Cristo se forma en su interior, la esperanza de gloria; porque imitará la vida de Cristo y reflejará su carácter.

La dignidad principesca del carácter cristiano brillará como el sol y los rayos de luz del rostro de Cristo se reflejarán sobre aquellos que se han purificado a sí mismos como él es puro. La pureza del corazón conducirá a la pureza de vida. ¡Amen!

lunes, 20 de agosto de 2012

Llamados hijos de Dios


Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. (1 Juan 3: 1.)

Mientras Juan pensaba en el amor de Cristo, se sintió impulsado a exclamar: "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios". La gente considera un gran privilegio ver a un personaje de la familia real, y miles viajan grandes distancias para contemplar a uno de ellos. ¡Cuánto mayor es el privilegio de ser hijos e hijas del Altísimo! ¿Qué prerrogativa más grande se nos podría conferir que la de permitirnos formar parte de la familia real? A fin de llegar a ser hijos e hijas de Dios, debemos separarnos del mundo. "Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,... y seré a vosotros Padre, y vosotros me seréis a mí hijos e hijas".

Hay un cielo delante de nosotros, una corona de vida que ganar. Pero sólo se dará la recompensa al vencedor. El que gane el cielo debe entrar revestido del manto de justicia. "Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro". (1 Juan 3: 3). En el carácter de Cristo no había desarmonía de ninguna especie. Y ésta debe ser nuestra experiencia. Nuestra vida debe estar dominada por los principios que regían la suya.

Por medio de la perfección del sacrificio hecho en favor de la raza culpable, los que creen en Cristo, al venir a él, pueden ser salvados de la ruina eterna...

Que nadie sea engañado de tal manera por el enemigo como para pensar que es una condescendencia para algún hombre, por talentoso o culto o digno que sea, la aceptación de Cristo. Cada ser humano debe mirar al cielo con reverencia y gratitud, y exclamar con asombro: "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios". ¡Amen!

jueves, 16 de agosto de 2012

Sed portadores de luz.



Llevad la luz a dondequiera que vayáis; mostrad que tenéis fortaleza de propósito, que no sois indecisos, ni os dejáis llevar fácilmente por las persuasiones de los malos compañeros. No deis presto asentimiento a las
sugestiones de los que deshonran a Dios, antes bien tratad de reformar, restaurar y salvar a las almas del mal.

Recurrid a la oración, persuadid con mansedumbre y humildad de espíritu a los que se oponen. Un alma
salvada del error y puesta bajo el estandarte de Cristo producirá gozo en el cielo y añadirá una estrella a
vuestra corona de regocijo. El alma salvada, mediante su influencia piadosa traerá a otros al conocimiento de la salvación, y así la obra se multiplicará y sólo las revelaciones del día del juicio pondrán de manifiesto su
extensión.

No vaciléis en trabajar por el Señor porque os parezca que es poco lo que podéis hacer. Haced ese poco confidelidad, pues Dios obrará junto con vuestros esfuerzos. El escribirá en el libro de la vida vuestros nombres, como nombres de quienes son dignos de entrar en el gozo del Señor. Roguemos fervientemente a Dios porque se levanten obreros, pues los campos están blancos para la siega; la cosecha es grande y los obreros son pocos...