viernes, 31 de agosto de 2012

Bendiciones de Dios en un Día especial.



Esto dice el Señor: “Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía. El Señor te dará reposo permanente; en el desierto saciará tu hambre y dará vigor a tu cuerpo; serás como un huerto bien regado, como un manantial cuyas aguas no se agotan.
Construirás sobre tus viejas ruinas y edificarás sobre cimientos muy antiguos; te llamarán reparador de brechas y restaurador de hogares derruidos. 
Si detienes tus pasos para no violar el sábado y no tratas tus negocios en mi día santo, si llamas al sábado tu delicia y lo consagras a la gloria del Señor, si lo honras absteniéndote de viajes, de buscar tu interés, de tratar tus asuntos, entonces el Señor será tu delicia. Te asentaré sobre mis montañas, te haré gustar la herencia de tu padre Jacob”. (Isaías 58:9-14)
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


miércoles, 29 de agosto de 2012

SEAMOS PUROS COMO CRISTO



Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro. (1 Juan 3: 3.)

Cristo elevará y refinará la mente del hombre, purificándola de toda escoria a fin de que pueda apreciar el amor incomparable. Por medio del arrepentimiento, la fe y las buenas obras, él puede perfeccionar un carácter justo, y reclamar, por los méritos de Cristo, los privilegios de los hijos de Dios. Los principios de la verdad divina recibidos y atesorados en el corazón, nos elevarán a alturas de excelencia moral que no nos hubiera sido posible pensar que alcanzaríamos... "Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo así como él es puro".

La santidad de corazón y la pureza de vida eran los grandes temas de las enseñanzas de Cristo. En su Sermón del Monte, después de especificar lo que se debe hacer a fin de ser benditos, y lo que no se debe hacer, dice: "Sed, pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que esta en los cielos es perfecto". La perfección, la santidad, nada menos que eso, les otorgará el éxito en la aplicación de los principios que les ha dado. Sin la santidad, el corazón humano es egoísta, pecaminoso y vicioso. La santidad hará que su poseedor sea fructífero y que abunda en buenas obras. Nunca se cansará del bien hacer, ni tratará de escalar posiciones en este mundo, sino que esperará ser elevado por la Majestad del cielo cuando exalte a sus santificados en su trono... La santidad de corazón producirá actos rectos.

Así como Dios es puro en su esfera, el hombre ha de ser puro en la suya. Y será puro si Cristo se forma en su interior, la esperanza de gloria; porque imitará la vida de Cristo y reflejará su carácter.

La dignidad principesca del carácter cristiano brillará como el sol y los rayos de luz del rostro de Cristo se reflejarán sobre aquellos que se han purificado a sí mismos como él es puro. La pureza del corazón conducirá a la pureza de vida. ¡Amen!

lunes, 20 de agosto de 2012

Llamados hijos de Dios


Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él. (1 Juan 3: 1.)

Mientras Juan pensaba en el amor de Cristo, se sintió impulsado a exclamar: "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios". La gente considera un gran privilegio ver a un personaje de la familia real, y miles viajan grandes distancias para contemplar a uno de ellos. ¡Cuánto mayor es el privilegio de ser hijos e hijas del Altísimo! ¿Qué prerrogativa más grande se nos podría conferir que la de permitirnos formar parte de la familia real? A fin de llegar a ser hijos e hijas de Dios, debemos separarnos del mundo. "Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,... y seré a vosotros Padre, y vosotros me seréis a mí hijos e hijas".

Hay un cielo delante de nosotros, una corona de vida que ganar. Pero sólo se dará la recompensa al vencedor. El que gane el cielo debe entrar revestido del manto de justicia. "Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro". (1 Juan 3: 3). En el carácter de Cristo no había desarmonía de ninguna especie. Y ésta debe ser nuestra experiencia. Nuestra vida debe estar dominada por los principios que regían la suya.

Por medio de la perfección del sacrificio hecho en favor de la raza culpable, los que creen en Cristo, al venir a él, pueden ser salvados de la ruina eterna...

Que nadie sea engañado de tal manera por el enemigo como para pensar que es una condescendencia para algún hombre, por talentoso o culto o digno que sea, la aceptación de Cristo. Cada ser humano debe mirar al cielo con reverencia y gratitud, y exclamar con asombro: "Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios". ¡Amen!

jueves, 16 de agosto de 2012

Sed portadores de luz.



Llevad la luz a dondequiera que vayáis; mostrad que tenéis fortaleza de propósito, que no sois indecisos, ni os dejáis llevar fácilmente por las persuasiones de los malos compañeros. No deis presto asentimiento a las
sugestiones de los que deshonran a Dios, antes bien tratad de reformar, restaurar y salvar a las almas del mal.

Recurrid a la oración, persuadid con mansedumbre y humildad de espíritu a los que se oponen. Un alma
salvada del error y puesta bajo el estandarte de Cristo producirá gozo en el cielo y añadirá una estrella a
vuestra corona de regocijo. El alma salvada, mediante su influencia piadosa traerá a otros al conocimiento de la salvación, y así la obra se multiplicará y sólo las revelaciones del día del juicio pondrán de manifiesto su
extensión.

No vaciléis en trabajar por el Señor porque os parezca que es poco lo que podéis hacer. Haced ese poco confidelidad, pues Dios obrará junto con vuestros esfuerzos. El escribirá en el libro de la vida vuestros nombres, como nombres de quienes son dignos de entrar en el gozo del Señor. Roguemos fervientemente a Dios porque se levanten obreros, pues los campos están blancos para la siega; la cosecha es grande y los obreros son pocos...

miércoles, 15 de agosto de 2012

Llamados a un elevado destino.


¡Ojalá los jóvenes apreciasen el elevado destino al cual son llamados! Examinad bien el sendero que siguen
vuestros pies. Empezad vuestra obra con elevado y santo propósito y determinad que, por el poder y la gracia de Dios, no os apartaréis de la senda de la rectitud. Si empezáis a ir en dirección equivocada, cada paso estará lleno de peligro y desastre, y seguiréis desviándoos del camino de la verdad, la seguridad y el éxito. Necesitáis que el poder divino fortalezca vuestro intelecto y avive vuestras energías morales.

La causa de Dios requiere las facultades más elevadas del ser, y en muchos campos hay necesidad urgente de jóvenes que tengan aptitudes literarias. Hay necesidad de hombres a quienes se pueda confiar el trabajo en campos extensos que están ahora blancos para la cosecha. Los jóvenes de aptitudes comunes, que se entreguen completamente a Dios, que no estén corrompidos, por el vicio y la impureza, tendrán éxito y serán habilitados para hacer una gran obra para Dios. Atiendan los jóvenes la amonestación, y sean de mente sobria.

¡Cuántos jóvenes han malgastado en insensateces y disipación la fuerza que Dios les ha dado! ¡Cuántas
historias dolorosas recuerdo de jóvenes que, por entregarse a hábitos viciosos, han llegado a ser mental, moral y físicamente náufragos humanos! Sus organismos están arruinados, y la utilidad de su vida grandemente menoscabada por haberse entregado a placeres ilícitos.

Jóvenes indiferentes y descuidados de hoy, os ruego que os convirtáis y lleguéis a ser colaboradores con Dios. Sea el tema de estudio de vuestra vida beneficiar y salvar a otros. Si buscáis la ayuda de Dios, su potencia, obrando en vosotros anulará todos los poderes opositores y seréis santificados mediante la verdad. El pecado prevalece de una manera alarmante entre los jóvenes de hoy día, pero sea vuestro propósito hacer cuanto podáis para rescatar a las almas del poder de Satanás.

martes, 14 de agosto de 2012

Un Llamado a la Juventud.


Dios quiere que los jóvenes lleguen a ser hombres de mente seria, a estar preparados para la acción en su noble obra y a ser aptos para llevar responsabilidades. Dios llama a jóvenes de corazón incorrupto, fuertes y
valientes, decididos a pelear varonilmente en la lucha que les espera, para que glorifiquen a Dios y beneficien a la humanidad. Si los jóvenes tan sólo hicieran de la Biblia un objeto de estudio, calmasen sus impetuosos
deseos y escuchasen la voz de su Creador y Redentor, no sólo estarían en paz con Dios, sino que se sentirían ennoblecidos y elevados. Joven amigo, redundará en beneficio de tu interés eterno si prestas atención a las instrucciones que contiene la Palabra de Dios, pues son de inestimable importancia para ti.
Te ruego que seas prudente y consideres el resultado de llevar una vida sin freno, no gobernada por el Espíritu de Dios. "No os engañéis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción".* Por amor de tu alma, por amor de Cristo, quien se dio a sí mismo para salvarte de la ruina, detente en el umbral de tu vida y pesa bien tus
responsabilidades, tus oportunidades, tus posibilidades. Dios te ha dado la oportunidad de cumplir un elevado destino. Tu influencia puede dar testimonio de la verdad de Dios: puedes ser colaborador de Dios en la gran obra de la redención humana...

sábado, 11 de agosto de 2012

Un fiel amigo


Cuando Cristo ascendió al Padre, no dejó a sus seguidores sin ayuda. El Espíritu Santo como representante
suyo, y los ángeles celestiales como espíritus ministradores, son enviados para ayudar a aquellos que están
peleando la buena batalla de la fe con gran desventaja. Recordad siempre que Jesús es vuestro ayudador.
Nadie entiende tan bien como él las peculiaridades de vuestro carácter. El vela sobre vosotros y si estáis
dispuestos a dejaros guiar por él, os rodeará de influencias para el bien que os capacitarán para cumplir la
totalidad de su voluntad respecto de vosotros.

En esta vida nos preparamos para la vida futura. Pronto habrá una gran inspección en la cual cada alma que
trata de perfeccionar el carácter cristiano tendrá que someterse a la prueba de las preguntas escudriñadoras de Dios: ¿Has dado un ejemplo que los demás pudiesen seguir con seguridad? ¿Has estado a la expectativa de las almas, como quien debe rendir cuenta? Los miembros de la hueste celestial se interesan en la juventud y albergan un intenso anhelo de que soportéis la prueba y de que se os dirijan las palabras de aprobación: "Bien, buen siervo y fiel . . . ; entra en el gozo de tu Señor"*.
Recuerden jóvenes, que aquí hemos de formar caracteres para la eternidad, y que Dios requiere que nosotros hagamos lo mejor que podamos. Recuerden nunca ignorar a los que tienen experiencia, pues ellos nos vigilaran, y cuando nos vean tentados, nos llámaran aparte para orar con nosotros para ayudarnos en nuestras debilidades.

El Señor quisiera que reconozcamos el gran sacrificio que Cristo ha hecho por nosotros, mostrando interés por la salvación de aquellos a quienes él vino a salvar. Si, nosotros, los jóvenes buscamos a Cristo, él hará que sus esfuerzos sean eficaces. (Youth's Instructor, noviembre 21, 1911).

Tomado de: Mensajes para los Jovenes


viernes, 10 de agosto de 2012

LA EDIFICACIÓN DEL CARÁCTER PARA LA ETERNIDAD




TENGO profundo interés en la juventud y deseo grandemente ver a los jóvenes esforzándose por adquirir un carácter cristiano perfecto, tratando de lograr, mediante el estudio diligente y la oración fervorosa, la preparación esencial para prestar un servicio aceptable en la causa de Dios. Anhelo verlos ayudándose mutuamente para alcanzar un nivel más elevado en la experiencia cristiana.

Cristo vino a enseñar a la familia humana el camino de la salvación e hizo este camino tan llano que hasta un niñito puede andar en él. Invita a sus discípulos a que avancen en el conocimiento del Señor; y a medida que éstos sean guiados diariamente por su dirección, aprenderán que su salida está aparejada como el alba.

Habéis observado la salida del sol, y la aparición gradual del día sobre la tierra y el cielo. Poco a poco progresa la aurora, hasta que aparece el sol; la luz se hace cada vez más fuerte y clara hasta que se llega a la plena gloria del mediodía. Es ésta una bella ilustración de lo que Dios desea hacer por sus hijos en el perfeccionamiento de su experiencia cristiana. Andando día tras día en la luz que él nos envía, en la obediencia voluntaria a todos sus requerimientos, nuestra experiencia crece y se amplía hasta que alcanzamos la estatura plena de hombres y mujeres en Cristo Jesús.

Los jóvenes necesitan tener siempre presente el camino que Cristo siguió. Fue en todos sus pasos un camino de victorias. Cristo no vino a la tierra como rey, para gobernar a las naciones. Vino como hombre humilde para ser tentado y para vencer la tentación; para que sigamos en pos de él, como debemos ir, para conocer al Señor. En el estudio de la vida de Jesús aprenderemos cuánto hará Dios por su medio, en favor de sus hijos. Y sabremos que por grandes que sean nuestras pruebas, no pueden exceder a lo que Cristo soportó para que pudiésemos conocer el camino, la verdad y la vida. Mediante una vida de conformidad con su ejemplo, hemos de mostrar nuestro aprecio por el sacrificio que hizo en nuestro favor.

Los jóvenes han sido comprados a un precio infinito: el de la misma sangre del Hijo de Dios. Considerad el sacrificio del Padre al permitir que su Hijo fuera inmolado. Considerad lo que Cristo abandonó cuando dejó los atrios celestiales y el trono real para dar su vida como sacrificio diario por los hombres. Sufrió reproches y abusos. Soportó todo el insulto y la burla que los hombres malvados pudieron acumular sobre él. Y cuando hubo cumplido su ministerio terrenal, sufrió la muerte de cruz. Considerad sus sufrimientos en la cruz: los clavos con que le atravesaron las manos y los pies; la mofa y el vituperio de aquellos a quienes vino a salvar; el ocultamiento del rostro de su Padre. Pero mediante todo esto Cristo hizo posible que todos los que quieran, lleguen a poseer la vida que se mide con la vida de Dios.

Tomado de Mensajes para los Jóvenes, pag. 15.